Relato de un secuestro (Colección de lugares comunes)

La noche del día Miércoles 23 de Octubre luego de terminar el clásico del Béisbol y habiendo tenido de una larga pero productiva faena en el estadio trabajando como jefe de cocina, salió Alejandra del Universitario.

Todo parecía normal, tomó su carro y comenzó la travesía para su casa, cuando ya iba pasando el CC Plaza las américas, unos sujetos en un jeep de los que suben para Los Naranjos le cortaron el paso y pistola en mano le dijeron que se parara y se cambiara para los puestos de atrás.

Así comienza otro relato de los muchos que nos cuentan amigos de amigos y familiares tanto cercanos como lejanos, el típico pan de cada día en la decadente existencia en la que se hundió la amada Caracas. Dos de los cinco sujetos se bajaron del jeep y se montaron en el viejo Toyota Yaris del 2004, chocado y dejado así sin pintura, con el propósito de llamar menos la atención de los malandros (que ironía). Empezaron a manejar obviamente repitiendo las frases, “no nos mires” “no te lances del carro” y “nada de andar gritando o te quiebro”. Le quitaron el celular, el reloj de plástico, los zarcillos de acero y seguían repitiendo “bueno y no tienes plata?”. Cuando se cansaron de escuchar a Alejandra decir que no tenía sino 150 bs en efectivo y al chequear que no cargaba ni tarjetas de crédito, les dio por quitarle unos zapatos nike de imitación “para que no corras”. Esa frase comenzó a dar vueltas en la cabeza de la victima, “si me quitan los zapatos y se fastidian por no poderme quitar más plata lo próximo seguro es violación y tiro de gracia, si es que tengo suerte”, pensó. Pasaron minutos eternos de angustia que finalizaron con un: “bueno chama si nos das 20.000 ahorita nos vamos y te dejamos el carro”. Pero la sola posibilidad de tener que pasar mas tiempo en compañía de los sujetos no era una opción viable para Alejandra, mucho menos si partimos del hecho de que ella no tenía esa plata ni siquiera en la cuenta. Nada, último intento de los secuestradores de conseguir más plata sin resultado. Crecía la angustia de su victima.

Llegando ya casi a la urbanización Miranda la soltaron, descalza, en un callejón, con los 150 bs “pa’ que agarres un taxi” y se dieron a la fuga con el Yaris y las pocas otras pertenencias que pudieron obtener. Alejandra tuvo que recorrer a oscuras casi medio kilómetro desde donde estaba para llegar a una calle principal donde obtuvo auxilio, a las 3 de la mañana estaba acostada en el sofá de la casa de su mamá, bajo el efecto de pastillas para dormir. Mientras otra madre Caraqueña daba gracias a Dios “porque no le hicieron nada y pudo ser peor”.

A la mañana siguiente Caracas despierta con sol y la promesa de que será un día largo. Empiezan todos los trámites de recuperación de documentos, cancelación de tarjeta (de débito nada más) y la bien conocida inútil denuncia en los organismos correspondientes, los salvaré de los detalles menores, sólo mencionando las 5 horas de espera, la “maravillosa” atención de los funcionarios y el familiar “bueno señora no podemos prometer nada pero si lo conseguimos eso no es así cómo así”.

Cerrando ya la jornada y dando el vehículo como perdido, siendo que “pudo ser peor y lo material se recupera”. Entra la llamada de un amigo, que tiene otro amigo, que conoce a un comisario del CSI venezolano, que parece que ya tiene radiado a los sujetos y pueden conseguir el carro esa misma noche, pero eso no es así por así… Vuelve a aparecer el: “si nos das 20.000 te recuperamos el carro”. Curiosamente, usando la misma cifra que pidieron los malandros, los “buenos” dicen que es lo que necesitan para que el carro aparezca, porque supuestamente esta banda de secuestradores y roba carros ya está identificada en Mariche y blah, blah, blah, PAJA… El asunto es que se les responde lo mismo que dijo en su momento Alejandra: ella no cuenta con esa cantidad de dinero. La esperanzadora conclusión a la que llegan los polis es que ya después de esta noche el carro se puede dar por perdido porque es el tiempo que le toma a los malandros “picar” el carro y se vuelve imposible rastrearlo.

El relato concluye con una reflexión: Es idiotez negarse a alimentar la corrupción por demás naturalizada en la que está sumergido todo el desarrollo de las instituciones gubernamentales? O es que acaso debemos resignarnos a que es la ÚNICA manera de que los “buenos” hagan su trabajo?

Para pensar… Buenas noches.

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Lección Inaugural del año escolar 2014-2015 por el Rector P. Francisco J. Virtuoso sj.

Siempre es bueno leer las palabras con las que el Rector de la UCAB recibe a la nueva generacion de Ucabistas. Recomiendo ésta lectio brevis en particular, despues de muchos años entrando al Aula Magna de la UCAB a escuchar las palabras (antes pronunciadas por Ugalde s.j. y ahora por el padre Virtuoso s.j.) siento que en esta oportunidad incluso más que en otras ocasiones, vale la pena leer con detenimiento.
Ucabista juventud!

PolítiKa UCAB

Jose-VirtuosoPDF   compartir

De la UCAB al país que queremos

Hoy quiero dedicar este tiempo a proponerles un rumbo y un camino para estos próximos años. Son reflexiones que he madurado a lo largo de la experiencia que me han brindado estos últimos años. Es el resultado de muchas discusiones con los diferentes equipos que animan y conducen la universidad, y del análisis de lo que ocurre en el país y en nuestra región latinoamericana; está imbuido también de lo que nos pide la Iglesia a la cual servimos desde nuestra identidad ignaciana.

El país en el que vivimos está sufriendo mucho. Todos los venezolanos estamos sufriendo los efectos de una violencia que crece como una pandemia y se extiende desde las relaciones sociales más básicas hasta las más complejas como la vida política. Sufrimos los efectos de una dinámica perversa de empobrecimiento que arruina cualquier aspiración de bienestar y estabilidad personal…

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Creatividad y Educación en la web 3.0

Hoy se refleja en la juventud mundial un gran avance tecnológico, casi se podría decir que un salto cuántico, cuando antes los artefactos se volvían obsoletos con las décadas ahora tienen un reemplazo a los 6 meses de su incursión en el mercado, si se suma eso a otra cantidad de factores sociológicos que hacen de nuestra “civilización” cada vez más dependiente a los gadgets, tenemos como consecuencia el surgimiento de una nueva generación que ha venido a ser llamada “generación de los nativos digitales”.

Niños y jóvenes que nacen, se desarrollan y crecen en un ambiente cada vez más rodeado de tecnología. Pero ¿qué significa esto realmente? pues, significa evolución. Pero cómo en muchos otros asuntos de nuestra sociedad, este “cambio” (aunque sea para mejor) no es visto de buena manera por todos los ámbitos de desarrollo humano.

Nos encanta la digitalización de nuestra vida, un evento social no es memorable a menos que exista registro del mismo en toda red social disponible, los avances en la medicina también nos alegran, pero queda una gran pregunta sin responder y que muchos han pasado por alto durante años: ¿Qué está haciendo la educación con estos llamados “nativos digitales” para que su potencial se aproveche realmente? 

Durante décadas hemos estado colocando distintas etiquetas a los estudiantes que se distraen mucho, al principio se les decía a los padres que su hijo tenía dificultades de aprendizaje, luego el famoso déficit de atención, ahora sabemos que no necesariamente el estudiante tiene “dificultades” sino que más bien la pedagogía de la clase no le presenta ningún reto y lo aburre hasta tal punto que decide simplemente no prestar atención.

Entonces, ¿qué deben hacer los docentes con estos estudiantes? marcar la diferencia, por supuesto. Seguirle el ritmo a sus estudiantes que han desarrollado la habilidad para ver, comprender, interactuar y analizar contenido en más de dos “pantallas” a la vez. El multitasking es algo real, debemos comprender eso primero que nada y luego adaptar nuestras estrategias docentes a esas exigencias de la generación que está en formación, para de una vez salir del atasco de más de un siglo en el que la educación no ha presentado avances realmente significativos. 

Eso despierta entonces la última pregunta, ¿están listos los profesores de todos los niveles de la educación para aceptar el reto y saltar a la web 3.0 o se quedarán momificados en el modelo pedagógico del siglo XIX?

 

16 ventajas de ser un amante de la lectura

Muy de acuerdo. Sobre todo las partes que incluyen la considerable mejoría en la interacción contigo mismo y tus situaciones de vida, ya has visto cosas como esa pasar en alguno de los libros.

QuéLeer

Leer es un excelente pasatiempo; eso no es ningún secreto. Pero, a veces, al final de un largo día, es más fácil encender la tele que abrir la novela que tanto te apetecía empezar. ¡No te dejes disuadir! Ser un amante de los libros tiene ventajas muy importantes. Podemos empezar por estas dieciséis:

1. Nunca estás aburrido. ¿Transporte público? Coges un libro. ¿Sala de espera en el médico? Coges un libro. ¿Tus amigos te ignoran porque “nunca sales” y “siempre estás muy ocupado leyendo”? Puedes imaginarte la respuesta: coges un libro.

2. Tienes un sistema bien definido para filtrar a tus citas, aunque también puede ser un inconveniente… La frase “no me gusta leer” es una sentencia de muerte para cualquier relación, a pesar de que todo lo demás vaya bien.

3. Mientras todo el mundo se limita a vivir una vida (probablemente aburrida), tú experimentas cientos de ellas…

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¿Formula mágica?

Tantos libros, recomendaciones que nos llegan con el tono familiar del “secreto de la abuelita” todo en la búsqueda para condensar en una botella fácil de comprar, que contiene una sola dosis necesaria para convertirte en el próximo gran emprendedor, gran líder, en la persona altamente efectiva que puedes llegar a ser, el jefe ideal en tu empresa; o simplemente cualquier otro super poder que esté de moda en el mercado de oferta y demanda de profesionales en el país.

Así como se empezó a hablar de objetivos profesionales y visión de negocios en las empresas y de competencias en el ámbito académico, al parecer lo que nunca va a pasar de moda en este foso de tiburones corporativos es la necesidad de otro “gran secreto” que no es más que algún atajo para lograr lo que muchos otros “caídos de la mata” trabajaron años en pulir.

No se habla ya de la meritocracia, el vencedor siempre es el más vivo y eso no necesariamente esta asociado con el más preparado. Y todo aquel que realmente trae un tema innovador y creativo a la palestra es tachado por “pendejo” o simplemente puesto de lado por no ofrecer lo que los consumidores ávidos desean: atajos.

La cultura del “populacho” ha llegado a acostumbrarse tanto a las pildoritas de un solo consumo, que cuando se les mencionan años de estudio para lograr un título, cortan por decir: “¿no es más fácil sacar un cursito? total, todo eso se aprende rápido y después vamos viendo como vaya viniendo la cosa pa’ agarrar el ritmo”

Esto va desde lo más sencillo cómo los dichosos cursos de Office, que muchos desestiman y luego se caen a golpes con la computadora por no saber montar un tabla (pero por supuesto jamás “gastarán plata” en alguien que si tenga experiencia) hasta unas clases particulares de Inglés.

Con respecto a ese último, tengo una paleta completa de comentarios que me hacen algunos alumnos cuando les explico cual es mi sistema de enseñanza, qué les ofrezco y cuál es el costo de mis servicios. Van desde la cara de: ¿eso no es como mucho para unas clases de “to be”? hasta la típica del “panita”: ¿y el precio solidario? Lo más triste es que al tratar de explicarles que lo que cobro por hora de asesoría no es ni lo que les cuesta una sentada en McDonald y que sé de lo que estoy hablando, puesto que tengo algo de experiencia en el campo, esto simplemente les suena a que les cobro para fregarlos.

Bastante coherente es después ver como algunos gastan 4 y 5 cifras en productos que luego no usan más nunca, ¿qué tienen en común todas esas compras que hacen? todas ofrecen resultados “milagrosos” en un par de semanas. Estas campañas pueden resultar efectivas con alguno que otro producto, pero ¡vamos! los quiero ver montando un negocio sustentable en 3 semanas y sin sudar una gota, sacando un titulo universitario sin tener que pararse de su asiento, o aprendiendo Inglés en 1 mes cómo muchos han querido que les ofrezca, utilizando (sin querer ofender) algunas frases publicitarias de los productos que tanto les gustan.

Hasta que punto nuestra cultura del consumo nos lleva a querer hacer un trabajo de calidad en un tiempo coherente y hasta que punto queremos más bien, ponernos a escuchar un “MP3 player” mientras dormimos y esperar que la formula mágica funcione y despertemos con nuestra nueva placa en el pecho diciendo que hemos adquirido una nueva “competencia profesional”.

Inglés: un mal necesario.

En esta ciudad, en esta situación país, mucho más que en cualquier otro momento histórico; me encuentro con relatos de personas que sufren del mal: “no sé Inglés” esto parece afectarlos mucho más que cualquier otra virosis, enfermedad o condición. Los síntomas son variados en intensidad y afectan más a unos que a otros.

Parece pues que esto no sólo los perjudica en lo personal, sino también en lo laboral, los cuentos de sus padecimientos van desde: “no me dan un mejor puesto porque no sé Inglés” pasando por: “quiero irme a estudiar pero no puedo entrar en la universidad que quiero porque no manejo el Inglés” hasta el: “ay chamo, a mi ese ‘wachinton tu’ no me gusta, pero eso como que hay que aprenderlo”

Sonará cliché, pero mi mamá siempre me dijo: “el inglés te va a abrir muchas puertas” y yo nunca presté demasiada atención; ahora sin embargo me encuentro en una posición que me ha hecho darme cuenta de la buena herramienta que es el dichoso “idioma de los negocios”.

Llevo 5 años en el campo de la enseñanza del Inglés como segunda lengua y en mis estudiantes he visto reflejado el rostro de la desesperación, del que necesita aprender algo que a muchos no sólo les desagrada, sino que les genera frustración, puesto que se ven empujados más que por un deseo personal, por una necesidad.

Esa razón, ese locus externo que no es que los motive demasiado, hace que muchos tengan en su primera aproximación al idioma, la misma sensación en la boca del estomago como si les dijeran: “vamos a comer mollejas” y a uno eso le suena como a tripas, esa misma expresión en sus caras cuando digo: “hello, my name is Laura and this class is going to be completely in English”.

En este reflexionar luego de muchas clases, en las que he logrado cambiar la opinión acerca del idioma en alguno que otro de mis estudiantes, me pregunto: será que ¿si más profesores de este idioma tan “esencial” se dedicarán con más esfuerzo a cambiar el paradigma del método “cada maestrillo con su librillo” el Inglés dejaría de tener ese estigma con sabor a tripas, para pasar realmente a convertirse en un instrumento más dentro de nuestros portafolios profesionales? o ¿seguiremos arrastrando la etiqueta de: Un mal necesario?

Content marketing: menos marketing y más contenido

Excelente para empezar a considerar si se quiere tener éxito en el mercado digital

El marketing de contenidos ayuda a las marcas a captar la atención de sus clientes si se basa en buen contenido.En resumen: más contenido y menos marketing.

Source: cristinaaced.com

Más y mejor contenido debe ser la clave de nuestra estrategia. No dudemos en buscar un especialista, un editor que nos apoye.

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